Artículo de nuestra colaboradora Sandra Castro.

Dos semanas para ciento treinta jugadoras en la pre clasificación y ciento veinte en la final, incluidas las que pasan el corte del pre, de veintinueve nacionalidades se disputan los puestos que les dan acceso al Ladies European Tour.

En la pre clasificación, tenemos a las jugadoras españolas: Marta Martín, Harang Lee, Marta Llorca (am), Natasha Fear, Camilla Hedberg, Remedios Cortés y Marta Muñoz.
Si tenemos en cuenta que la inscripción cuesta 1500€, el viaje, la casa, caddie y demás gastos, una jugadora puede llegar a gastarse alrededor de 2000€ solamente en la pre clasificación y otro tanto si pasan a competir en la final, lo que supone una semana más.

Pero nada de eso importa mientras están en el campo y metidas en faena. Los dos primeros días de entrenamiento, en los campos norte y sur, el ambiente es distendido. Las jugadoras reservan hora para entrenar los campos, normalmente con compañeras que conocen, salen al campo con sus libros de medidas, las que tienen caddie, y en numerosas ocasiones miembros de su familia recorren las calles con ellas. Salen varias veces de los tees, probando diferentes golpes o palos, prueban su putt desde numerosos puntos intentando visualizar las posibles posiciones de bandera. 

Todo cambia la noche anterior a la competición, no dicen nada y precisamente en ese silencio o evitación del tema, se respira la tensión y los nervios.
En cuatro días se juegan su futuro para la temporada, a que Tour pueden acceder y las posiciones o estatus dentro de ellos para jugar o no el mayor número de torneos.
Las jugadoras que logren pasar a la final tendrán que jugar, junto a otras tantas compañeras clasificadas ya para las finales, su paso al Tour Europeo Femenino principal. Las que no lo consigan, según su posición tras el corte, logran un estatus en el tour menor europeo LET Acces.
Durante los días de competición la concentración es máxima y el silencio reina en la cancha de práctica, al que las primeras en salir a las 8:30 am acuden sobre las 7:30 am, el club La Manga ha instalado focos en el green de prácticas y la cancha para que puedan ver algo.

Ahora las calles se convierten en sagrados tatamis al que solamente acceden las jugadoras y sus caddies. Familiares, amigos y aficionados las siguen desde los caminos al borde. Hay jugadoras que prefieren pedir a sus padres que no las sigan, otras prefieren llevar a familiares de caddie.
La vida transcurre entre golpes, ataques a banderas y putts que sacan desde el puño y la garra cuando entran, hasta las miradas de incredulidad al cielo y algún que otro taco en diferentes idiomas cuando no.
Sabes cómo van jugando según caminan haciendo la transición entre hoyos o al verlas salir del green. La juventud delata a casi todas, aún no disponen de ese filtro que no deja ver su estado de ánimo en el juego. Alguna sigue adelante porque su caddie se dirige al siguiente tee, su cuerpo solamente lo sigue, su mente se ha quedado en aquel tiro fallido varios hoyos atrás. Otras pareciera que juegan otros campos y caminan decididas comiéndose las calles y los greenes. Incluso alguna no aparca la sonrisa y el buen humor en los cuatro días. Pero mañana las verás a todas “ reseteadas” por completo en el tee del 1 o el 10, con la ilusión en los ojos.

A la Argentina Maria Laura Elvira, tras la primera jornada, le fue comunicada la finalización de su pre clasificatorio , debido al alto resultado de su tarjeta. Se terminaba para ella y otras dos jugadoras europeas la posibilidad de seguir en la escuela las otras tres jornadas.
Sus palabras, lagrimas y pensamientos discurrían entre lo invertido en tiempo y dinero o la esperanza de un día más en competición para remontar el resultado. De hecho María Laura intentó hablar con la organización, pero nada se podía hacer, ya que el reglamento lo contempla.
Ahí la impotencia, incredulidad y tristeza se mostraron claramente en su persona, llegando al punto de necesitar un abrazo antes de dejar el recinto y preparar la maleta para regresar a casa.

Según avanzan las jornadas y llega el último día del pre clasificatorio, los madrugones, las distancias recorridas en los dos campos, las comidas rápidas para seguir entrenando empiezan a pasar factura en su resistencia.
Se juegan sus posiciones en la tabla cuando van quedando pocos hoyos para terminar, el corte se intuye, saben que está en +11, pero el anhelo de que suba a +14 se palpa entre jugadoras y público. Son los últimos esfuerzos por pasar, las últimas remontadas aparecen, por otra parte los bogeys hunden a otras a un suspiro de conseguirlo.
El tiempo parece haberse contraído y todo finaliza, ya está. Sus sueños se ven reducidos a una tabla clasificatoria, estás en ella sobre el corte o no. Unos momentos de espera, el corte queda fijado en +13 mientras terminan de comer unas su bocadillo en el aparcamiento, otras el buffet del club y dos en la pequeña furgoneta que las llevó hasta allí y, se supone, es su casa por una semana. Digo se supone, porque es difícil imaginar cómo se vive en algo no más grande que una furgoneta de carga.
Finalmente cinco de las siete jugadoras españolas pasan a la final y se unen a María Beautell, Mireia Prat, Patrícia Sanz y Elia Folch.
Para Remedios Cortés y Marta Muñoz, no pudo ser ésta vez. Lo volverán a intentar el año que viene y mientras podrán jugar en el LET Acces y el Santander Tour. Eso las consuela y les sigue dando la oportunidad de seguir viviendo de lo que les apasiona y eso, ya es haber ganado.

Comienza una nueva semana, la final en cinco jornadas, cuatro para parar el corte y un día más para adjudicarse el orden de las plazas que les otorgarán la categoría.
Las veinte primeras conseguirán la tarjeta completa, obteniendo las cinco primeras la categoría 5C, las quince siguientes la categoría 8A y las restantes entre los puestos 21-65 categoría 9B.
Las situaciones se repiten en los campos, que ahora se han puesto más largos para la final, tras la cuarta jornada logran pasar el corte ocho de las nueve españolas, siendo Camilla Hedberg la jugadora que no logra pasar.
Las jugadoras españolas obtienen la categoría 9B, quedando en los puestos:
23. Mireia Prat con +4
27. Patrícia Sanz Barrio con +7
31. Natasha Fear con +7
33. Marta Martín con +8
45. Elia Folch con +10
46. Harang Lee con +10
57. Marta Llorca (a)

59. María Beautell con +13

Termina la escuela superando incluso la amenaza de la borrasca Gloria, que derribó unos cuantos árboles en el campo norte, y comienza la andadura de las jugadoras en un reforzado circuito europeo. Tras la alianza con el Tour Norte Americano, LPGA., el LET tendrá veinticuatro torneos, quince de ellos en suelo europeo. Con18m€ en premios, siete nuevos torneos y el mayor bonus del LET en la Race to Costa del Sol.
Se pone el sol en La Manga y el futuro para el golf femenino en España y Europa parece querer brillar.

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