Chicho Morales,

Estamos en tiempo de post Covid-19, en una nueva aventura económica, donde el turismo es el motor principal de Canarias.

Canarias es un paraíso y muchos, aunque no lo crean, no lo saben.  Digo esto porque suele pasar que echamos en falta las cosas cuando las perdemos. Y en este caso hablamos de turismo.

Pasear por Maspalomas, Puerto de La Cruz, Jandía, Puerto del Carmen y tantos rincones canarios de las ocho islas y ver que no hay turismo, hoteles vacíos, centros comerciales, restaurantes y lugares de ocio cerrados. Da miedo, ¿Verdad?. Porque al ser humano la incertidumbre le provoca pavor, miedo y bloqueo de ideas, de tal manera que no sabemos que hacer ni cómo actuar.

Cuando hay crisis tenemos que reinventarnos, porque si no, uno muere. Cuando alguien quiere reinventarse, siempre dice algo así como – ¡Vamos que empezamos de cero! – pero, creo que aquí, en Canarias, no es el caso, porque lo tenemos todo.

No tenemos un castillo de naipes o una torre en las nubes. Tenemos playas maravillosas, grandes hoteles, rincones fantásticos en el interior de nuestras islas, veinticuatro campos de golf para disfrutar, tenemos un tiempo con temperaturas primaverales todo el año. Tenemos una de las mejores gastronomías de España. Pero también tenemos una gran infraestructura para todo ello.

Falta llenar las islas de turismo, local, nacional e internacional.

 Tenemos que reinventarnos, pero en la forma de vender nuestro propio producto.

Somos la envidia de Europa. Y ¿qué hacemos? Quejarnos y esperar al llamado maná, que viene del cielo, sin tomar iniciativas.

Nuestra economía principal es el turismo y este año, este verano para ser más exacto va a ser muy duro para todos, pero la solución a nuestros problemas la tenemos nosotros aportando nuestro grano de arena.

Tenemos que estar por delante del resto en ventas de servicios, pero sobre todo, y aquí reconozco que mi vena hotelera sale, tenemos que dar el mejor servicio con los mejores profesionales y para ello tenemos que dar el llamado “DO” de pecho en la formación sin pensar, como algunos, en cuanto voy a ganar por alumno.

Sin formación no hay calidad,

Sin Calidad no hay Servicios

Y sin Servicios no hay clientes.

A lo largo de mis años de experiencia en la hostelería, me he dado cuenta de que la clave está en la formación. A través de ella se entra en la senda de la excelencia. La búsqueda de esta excelencia nos conduce a nuestra diferenciación y, por tanto, al afianzamiento del posicionamiento de nuestras empresas en el sector. La formación es el punto de partida.

La permanente actualización del conocimiento es la mejor garantía para mantener y generar empleo y riqueza en nuestro sector turístico.

Animo desde aquí a pasear por las playas, a tomar un helado en los chiringuitos de playa, a comer en nuestros restaurantes, a jugar en nuestros campos de golf, que han puesto tarifas accesibles. Seguro que más adelante veremos y percibiremos que, con un buen servicio, repetiremos nuestras propias experiencias. 

Tenemos que dar nuestro mejor golpe al Covid y remontar este match play.

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