Foto @tesoros Canarios

Despedimos el año visitando El Cofete gracias a nuestro amigo Javier Armas y sus TESOROS CANARIOS

Cuando llegas a Cofete, no sabes si es el final o el principio, solo sabes, que, de alguna manera, allí se esconde parte de tu espíritu, porque algo vibra de manera especial dentro de ti cuando sientes la arena bajo tus pies. 

En el momento en que el mar se tragó la caldera volcánica, de la cual forma parte el macizo de Jandía, dejó su firma en forma de playa. Una de las grandes playas de la isla de Fuerteventura, la isla más antigua, la más árida, la que nos recuerda que somos parte del continente africano que vuelve a resurgir del Atlántico a poco más de 100 km de distancia.

Cofete, 14 km de playa dorada, pincelada grano a grano por el océano Atlántico, que no ceja en su intento de perfeccionar su obra, ola tras ola.

Esta maravilla de la naturaleza, en la lista de las mejores playas del mundo, se esconde del turismo de masas y del cemento, lo que aún la hace más especial por su estado casi virgen. Solo el señor Winter se atrevió a ponerle muros a este paisaje, en un intento vano de conquistar el paraíso. Hoy en día aún se mantiene en pie la casa Winter, rodeada de leyendas y fantasmas.

Hay que tener buen pulso al volante para llegar a Cofete, por lo estrecho de la carretera y los acantilados que la bordean sin protección, sobre todo en el último tramo. Desde Morrojable, en el lado este de la península de Jandía, hay que tomar una pista de tierra, que hacia el sur te llevará cruzando la isla, hasta el lado oeste.

Foto @Fuertecharter

No dejes de parar en el mirador que encontrarás al final de la montaña y donde empieza la excitante bajada hacia la playa, sobre todo porque no podrás quitar la mirada de las impresionantes vistas, y necesitas estar concentrado en la carretera. No por nada, en esas curvas es donde se riscaron los carros del faraón cuando perseguían a Moisés en su huida de Egipto con los judíos. Si, el faraón de Egipto también estuvo en Cofete de la mano de Ridley Scott, en su película Exodus, y fue en Cofete donde Moisés abrió el mar Rojo para que cruzara su pueblo hacia la tierra prometida.

Además de viajar en el tiempo visitando la casa Winter, donde todavía se busca la entrada a la base de submarinos de Hitler, o así dice la leyenda, podrás visitar el islote de siete mujeres o siete viudas, y el roque del Moro, ya que tiene la forma del típico sombrero marroquí. Otro impactante atractivo es la visita al antiguo cementerio, donde los enterramientos se realizaron en la misma arena.

Después de un baño en la orilla del mar, no te alejes mucho, hay corrientes peligrosas y el oleaje es constante, lo mejor es hacer un picnic sobre la arena, admirando las impresionantes vistas del mar y del macizo de Jandía, con el Pico de la Zarza como mayor altura de la isla. Pero si prefieres un Restaurante, en el pequeño poblado de Cofete encontrarás uno, donde podrás degustar pescados y la típica carne de cabra majorera.

Da el primer paso y atrévete a descubrir nuestros Tesoros, es la mejor manera de sentirlos en toda su plenitud. No queremos desvelarte todos los detalles, solo pretendemos provocar tu curiosidad y animarte a descubrir nuestras ocho islas por ti mismo.

Recuerda que nos puedes encontrar en Facebook, Instagram y Twitter, esperamos que nos hagas llegar tus fotos con el hashtag #TesorosCanarios.

¡Nos Vemos!

Javier Armas

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